HISTORIA DE RESISTENCIA

Los Origenes de la Ciudad


 

En el año 1876 se produce un ataque a la población del General José Domingo Avalos, que estaba asentada en las inmediaciones de la otrora Reducción de San Fernando del Río Negro (hoy zona del Triángulo de Resistencia). El ataque fue comandado por el cacique Leoncito (indio vilela) y era el tercero en el año.

Algunos historiadores sostienen que el nombre de “Resistencia” fue originado en ese ataque indio, “por el hecho de haber resistido durante tanto tiempo un corto número de hombres, sin protección del Gobierno, las continuas amenazas de los aborígenes”.

Otros historiadores sostienen que “sobre el particular debemos repetir que tanto esa refriega entre blancos e indígenas, como las dos anteriores, nada tuvieron que ver con el nombre de ésta ciudad, por cuanto los miembros de la Comisión Exploradora (Seelstrang-Foster) ya se los habían dado en octubre de 1875, fecha de la primera mensura del pueblo”.

De todos modos, el combate se produjo y el coronel José María Avalos (hijo del general) fue quien causó la muerte del cacique Leoncito quien, según registra la historia, enardecido por la resistencia blanca, se adelantó temerariamente para desafiar al jefe de los blancos y, debajo de un naranjo, recibió las balas del fusil de Avalos. Los indios, al ver muerto a su jefe, emprendieron la fuga definitivamente.

La llegada de los Blancos


 

El Chaco constituyó, durante mucho tiempo, un grave problema para la Nación. Ni los españoles de los siglos XVI y XVII, ni las misiones jesuíticas a mediados del siglo XVIII lograron asentar allí sus reales de manera definitiva, ni tampoco reducir el dominio del indio.

En el balance final, aquellas empresas sólo habían preservado las defensas de la frontera ante las invasiones.

Entre los años 1870 y 1884 se abordó con eficacia la cuestión del Chaco: la conquista militar del territorio, su organización institucional, incluyendo la definición de límites externos e internos, y por fin, la colonización.

En el Chaco y dada su condición de tierra marginal y todavía peligrosa, la colonización debió iniciarse con pleno apoyo oficial. En 1874 se dispuso por ley el establecimiento de 4 cantones en la costa del Paraná y en 1875 se reglamentó la ejecución de esas medidas a través de una comisión exploradora encargada de elegir los lugares y trazar los pueblos y colonias en Timbó, Las Toscas y San Fernando.

Finalmente, en virtud de la Ley de Colonización, se concretó en 1877 el envío de agricultores europeos a las colonias trazadas. Fue así como se poblaron los pueblos de Resistencia en 1878, Avellaneda (ex Timbó) en 1879 y Las Toscas en 1880.

Corrientes Inmigratorias


 

El 1 de diciembre de 1877 salía del puerto de Génova rumbo a Buenos Aires el vapor “Sudamérica”, con 700 inmigrantes italianos que venían a radicarse en la Argentina atraídos por la publicidad oficial que les aseguraba tierras, trabajo, paz y un futuro para ellos y sus hijos.

Entre éstos se encontraban las familias procedentes de la provincia de Udine, noreste de Italia, que poco después arribarían al territorio chaqueño.

Este grupo no era sino la punta de lanza de otras familias que sucesivamente llegaron a la colonia durante todo ese año de 1878, y de un segundo contingente que arribó al Chaco en enero de 1879, integrado en su mayoría por familias procedentes del Tirol.

A bordo del “Río Paraná” partieron los friulanos el 17 de enero de 1878 hacia Corrientes, llegando el día 21. Casi de inmediato, un pequeño grupo encabezado por Gerónimo Pérez e integrado por Luis Pessano, Pedro Dellamea, Julio Geraldi y, según se cree, también por Pedro Freschi y Francisco Pereno (con su hijo Santiago de 10 años), se trasladó al lugar que iba a poblar el contingente en el paraje San Fernando, ya Colonia Resistencia.

Los “adelantados” visitaron los establecimientos del Coronel Avalos y Félix Seitor y otros obrajeros. La impresión resultó favorable en general.

Ya de vuelta en Corrientes e informados los inmigrantes, se fijó la partida para la tarde del día 26 de enero (según Seferino Geraldi). Así ocurrió, y dos lanchones remolcados por un vaporcito cruzaron el Paraná y se internaron en el río Negro. La marcha en este curso resultó accidentada por la cantidad de embalsados, y hubo que detenerse y pasar la noche en medio de un ambiente que jamás imaginaron los friulanos.

El desembarco del día siguiente alivió sus penurias. Ya estaban en la Colonia Resistencia, ese 27 de enero de 1878, unas 250 personas que abrían la ruta de otros comprovincianos y de otros italianos que iban a llegar ese mismo año. El 19 de enero de 1879 arribó un nutrido contingente, en su mayoría trentinos, y otro grupo en 1880.

El desembarco se produjo en proximidades de lo que hoy es el Club de Regatas. El río Negro llegaba hasta la actual avenida Avalos, y un monolito erigido en 1928 recuerda el sitio del histórico acontecimiento. Todo resultó novedoso para los recién llegados, el monte circundante, los animales silvestres que vieron (monos, yacarés, etc.), la obra destructiva de las langostas que en esos días habían pasado por el lugar. Para peor, en el mes de febrero hubo una creciente que duró bastante tiempo.

Permanecieron varios días en un galpón de la costa, para ir ubicándose luego por grupos, en distintos lugares. “La orden terminante era no separarse demasiado, ni dormir todos durante la noche”.

La lista conocida de jefes de familia del contingente inicial, por orden alfabético, es ésta: José Ameri, Agustín Andriani, Pedro Barbetti, Pablo Barni, Luis Biasutti, Antonio Bissaro, Francisco Borelli, Santiago Bravo, Fabio Bruno, Gregorio Colussi, Juan Bautista Cozzarolo, José Chilisi, Beltrance Defante, José Dellamea, María Pastovich viuda de Dellamea, Antonio Deltore, Luis Dolce, Juan Dreuzzi, Santiago Fabro, José Filiputi, Valentín Franzolini, Pedro Freschi, Valentín Freschi, Juan Gaetani, Julio Geraldi (Ziraldo, en Italia), Luis Geraldi, Francisco Gazzavaghi o Gosvich, Gotardo Lavia, Angel y Francisco Meneghini, Luis Minetti o Minutti, Santo Odorico, Antonio Pecile o Picilli, Francisco Pereno, Gerónimo Alejandro Pérez (en Italia, Péres), Vicente Perezzutti, Juan y Luis Pezzano o Pessano, Valentín Sabadini, Florindo Sengher (en Italia, Cengarli), quien vino casado con Rosa Oliva Murello, viuda de Agosto; Santo Stella, José Trangoni, Marías Valussi y Antonio Zampa entre otros.

En febrero y marzo entraron a la colonia otros inmigrantes (Pegoraro, Del Negro) o nuevos pobladores, ingresando el 26 de marzo de 1878 un grupo numeroso de agricultores friulanos, entre ellos Juan Lestani, Beligoi, Bertoli, Bergagno, Gruno, Címbaro y Címbaro Canella, Dell’Oste, Floriani, Foschiatti, Liva, Riva, Ronco, Rosso, Svriz, Toffoletti, Vicentini, Yuri y Constantino Sabadini.

Vida Institucional


 

El primer Concejo Municipal –no electivo- de la ciudad funcionó en un antiguo local de Rawson (hoy Arturo Frondizi) y Juan B. Justo. Dos años después ya está funcionando el nuevo Concejo por elección popular. Este se manifestó en procurar construir el local propio del municipio. A tal fin, solicitaron al Gobernador del Territorio, coronel Manuel Obligado, "un pedazo de tierra para construir la casa municipal”.

Diez días después, el primer mandatario puso a disposición de la Municipalidad el Solar “D” de la Manzana 133, en Julio A. Roca y Vedia, es decir la misma manzana donde estaban ubicadas la iglesia y la escuela Zorrilla, y destinada únicamente a edificios públicos.

Por licitación se resolvió conceder al señor Luis Lirussi la construcción municipal, efectuándose el contrato por medio del escribano Juan A. López. Los planos fueron realizados por el ingeniero Angel Rosa, el mismo que durante ese año (1886) regalara a la municipalidad un plano de la Colonia Resistencia, en base al cual la comuna resolvió dar nomenclatura a calles y plazas.

El 25 de octubre de 1896 la Municipalidad fue notificada de la finalización de la obra, pero la misma no fue ocupada, cediéndole la municipalidad el edificio al gobernador. En verdad, el edificio fue perdido por la comuna debido al cambio que se hiciera de él por un terreno de propiedad del señor Carlos Boggio, ubicado frente a una plaza de la Manzana 52 (donde hoy funcionan la ENET y la UTN Regional Resistencia).

Una vez desocupado por el gobernador el local de la calle Vedia, la Municipalidad funcionó allí hasta trasladarse al edificio de Av. Alberdi y Obligado (hoy Club Social).

Por decreto de fecha 19 de noviembre de 1908 del Ministerio de Agricultura de la Nación, le es concedido a la Municipalidad el Solar “A” de la Manzana 104, y recibe posteriormente el título de propiedad del Presidente de la República, Dr. José Figueroa Alcorta. No es otro que el predio que se encuentra en Santa Fé y Mitre (ex -Universidad Popular).

Durante un breve tiempo, en el año 1916, la Municipalidad ocupó el local de Julio A. Roca y Santa María de Oro (ex – Casa Rural).

En la década del 20 en el actual lugar que ocupa la Municipalidad de Resistencia, sobre avenida Italia entre Yrigoyen y Brown, funcionaba el Colegio Politécnico “Bernardino Rivadavia”, que por cuestiones económicas debió abandonar ese local. A partir de entonces la Municipalidad de Resistencia se instaló allí.
 
Concejal Ebe Arechavala
Concejo Municipal de Resistencia